dimarts, 27 de desembre de 2011

ESCRIURE SOBRE EL FET D'ESCRIURE: tornem-hi amb l'Auster



"Hice una pausa durante un momento, mirando a Auggie mientras una sonrisa maliciosa se extendía por su rostro. No podría afirmarlo, pero la expresión de sus ojos en aquel momento era tan misteriosa, tan llena del destello de un regocijo interior, que de repente se me ocurrió pensar que se había inventado todo aquello. Estuve a punto de preguntarle si me había tomado el pelo, pero enseguida comprendí que nunca me lo diría. Había conseguido que lo creyera, y eso era lo único que importaba. Mientras haya una persona que se la crea, no hay ninguna historia que no sea verdadera.
- Eres un as, Auggie - dije -. Gracias por ayudarme.
- Siempre que quieras - contestó, mientras seguía mirándome con aquel fulgor maníaco en los ojos -. Después de todo, si no puedes compartir tus secretos con los amigos, ¿qué clase de amigo eres?
- Supongo que estoy en deuda contigo.
- No, no es cierto. Sencillamente escribe la historia como te la he contado, y no me deberás nada.
- Excepto la comida.
- Así es, excepto la comida."

El cuento de Auggie Wren
Paul Auster